Aquella tarde apenas hablamos.
Aquella tarde apenas hablamos. Mientras Lucas corría detrás de un balón y Sofía recogía flores para hacerle un ramo a su abuela, yo observaba a Carmen desde la
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Tomás permanecía inmóvil, incapaz de sostener la mirada de su madre.
Tomás permanecía inmóvil, incapaz de sostener la mirada de su madre. Yo sentía cómo empezaba a hervirme la sangre. —¿Cómo que unos días? —pregunté, mirando alternativamente a los
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Llevé a mis dos hijos a casa de mi suegra convencida de que hacía lo correcto. Pero una sola pregunta suya cambió por completo mi manera de ver a nuestra familia
Cuando bajé del coche con dos maletas, varias bolsas llenas de comida, juguetes y ropa para casi dos meses, estaba absolutamente convencida de que hacía algo normal. Incluso
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„Wyrok na jubileuszu”
Sala bankietowa pod Warszawą lśniła światłami kryształowych żyrandoli. Na stołach pachniały pieczone mięsa, świeże owoce, elegancko podane przystawki i drogie wino. Goście śmiali się, wznosili toasty i robili
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«El veredicto del aniversario»
El salón estaba iluminado con cientos de pequeñas luces cálidas que se reflejaban sobre las copas de cristal. Todo parecía perfecto: un restaurante elegante en las afueras de
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— Man riecht dein Alter schon, wenn du den Raum betrittst. Musst du ausgerechnet jetzt das Fenster aufreißen?
— Man riecht dein Alter schon, wenn du den Raum betrittst. Musst du ausgerechnet jetzt das Fenster aufreißen? Thomas sagte es mit einem spöttischen Lächeln, ohne auch nur
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— Da te si sente odore di vecchiaia. Apri la finestra da un’altra parte, qui non si riesce nemmeno a mangiare.
— Da te si sente odore di vecchiaia. Apri la finestra da un’altra parte, qui non si riesce nemmeno a mangiare. Andrea pronunciò quelle parole con un sorriso
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— Je z tebe cítit stáří. A ty tvoje návaly… Otevři si okno jinde, tady se nedá sedět — pronesl Pavel dost nahlas, aby to slyšela i jeho matka.
— Je z tebe cítit stáří. A ty tvoje návaly… Otevři si okno jinde, tady se nedá sedět — pronesl Pavel dost nahlas, aby to slyšela i jeho
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— Śmierdzi od ciebie starością. Otwórz okno gdzie indziej, bo nie da się tu wysiedzieć — rzucił Marek tak głośno, żeby jego matka na pewno usłyszała.
— Śmierdzi od ciebie starością. Otwórz okno gdzie indziej, bo nie da się tu wysiedzieć — rzucił Marek tak głośno, żeby jego matka na pewno usłyszała. W jadalni
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—Hueles a vieja y a hospital. Abre la ventana en otro sitio, que aquí no se puede ni respirar —dijo Julián, sin bajar la voz.
—Hueles a vieja y a hospital. Abre la ventana en otro sitio, que aquí no se puede ni respirar —dijo Julián, sin bajar la voz. Lo dijo delante
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